FanficAddiction
Para que puedas disfrutar por completo del foro identificate. O te invitamos a que te unas a nosotros registrandote





 
PortalÍndiceFAQBuscarConectarseRegistrarse
Bienvenido a Fanficaddiction
Ahora mejorado y remasterizado

Comparte | 
 

 Primeros días [Carlisle]

Ir abajo 
AutorMensaje
June Cullen

avatar

Mensajes : 22
Fecha de inscripción : 21/07/2010
Localización : por algun lugar del mundo
Humor : 8)

MensajeTema: Primeros días [Carlisle]   Miér Jul 21, 2010 9:54 am

Titulo: Primeros días
Autor: June Cullen
Personajes: Carlisle
Genero: Adventure/general
Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, pertenecen a S. Meyer.
Summary:La sed fue algo difícil de controlar en sus primeros días, pero lo consiguió y con creces





¿Luz u oscuridad?

Debía elegir una de las dos opciones, con claridad comprendía que una de las dos opciones sería la más rápida. Resignarse a lo que le había tocado y a lo que le habían convertido. En un monstruo como muchas veces su padre los había llamado. ¿Qué diría él si ahora lo viese con ese aspecto? ¿Si viera en lo que se había convertido?

"me mataría" aquel pensamiento era claro en la cabeza del joven neófito. Estaba seguro de que su padre no dudaría en matarlo y mucho menos en apiadarse de él porque fuera su hijo. No todo lo contrario, lo más seguro es que lo matara porque se había apiadado de él y lo quería… si seguramente eso era lo que hiciera su padre por eso mismo debía huir del lugar.

Por eso mismo lo más rápido era salir de aquel lugar y desaparecer, desaparecer, lo darían por muerto. No era la primera vez que alguien desaparecía en el pueblo, ni sería la último eso estaba más que claro. Los tiempos que corrían eran difíciles y estaba claro que con lo que su padre hacía era normal que la gente desapareciera.

Siempre había creído que muchos no desaparecían al azar si no por miedo… por miedo a que los condenasen a la hoguera, y aunque a él siempre le había parecido mal nunca podría haberle dicho nada a su padre. No solo por respeto, si no por el mismo hecho que no se atrevería a decirle nada.

Por eso mismo ahora mismo corría por el bosque, alejándose del lugar. Nunca más se atrevería a mirar a su padre a la cara… y lo que era pero jamás lo haría. Porque su padre moriría y él no. Porque él ya estaba maldito para toda la eternidad y ya no habría nadie que cambiara aquel hecho…

La sequedad de la garganta hizo que se detuviera en un momento determinado, las primeras horas había conseguido controlarse para salir del pueblo, pero la sequedad no hacía más que crecer y crecer y aunque hubiera intentando calmarla bebiendo algo de agua del río no había servido para nada. Él lo sabía con exactitud después de estar con su padre y participar cada vez que su padre se lo ordenase. Sabía que lo único que saciaría su sed seria la sangre…

No… esa idea era algo que le provocaba hasta repugnancia… ¿matar para sobrevivir? Eso sería algo por lo que nunca pasaría. No pensaba matar a nadie por muy sediento que estuviera jamás de los jamases mataría a una persona para poder sobrevivir él.

Una lluvia densa empezó a caer mientras él buscaba algún lugar en el que pasar la noche, encontró el lugar ideal. Una cabaña que llevaba bastante tiempo abandonada, cosa que no le sorprendió a decir verdad, ya que una de las paredes estaba derrumbada y la madera estaba más que deteriorada.

El neófito se refugió en una esquina hecho una bola mientras su cabeza daba mil vueltas y pensaba en diferentes situaciones…situaciones las cuales acaban de la misma forma, alguien muerto en sus brazos a causa de la sed. El simple hecho de pensar de aquella forma hacía que su cuerpo se estremeciera y que él quisiera desaparecer del lugar para siempre.

Apretaba fuertemente sus brazos cada vez que la idea volvía a su cabeza con el afán de poder controlarse y no salir al bosque en busca de un indefenso humano, el cual se hubiese extraviado y acabar con su existencia. Si cierto era que las desapariciones eran continuas en aquel lugar pero... matar era algo que nunca había podido tolerar y ahora algo en él no se perdonaría quitar la vida a otro ser para sobrevivir él. No la vida humana era demasiado valiosa como para desaparecer así porque si.

El neófito salió de su escondite para ir a buscar algo que le pudiese ayudar a acabar con su existencia… algo que hiciese que acabara su vida sin haber matado por aquel elixir, por la sangre. Gateo por el suelo de madera que crujía cada vez que el daba un pequeño paso hasta la ventana hecha añicos. Lo más seguro es que se hubiera roto en algún momento cuando se desprendió la pared. Vio su reflejo en aquellos cristales cuando eso era lo último que él esperaba. Las leyendas contaban que los vampiros nos e reflejaban en los espejos… pero ahí estaba él.

Más extraño de lo que él se recordaba pero era él. Con la piel tan blanca como el marfil y el cabello de un dorado algo más pálido de lo que el recordaba. Pero lo que más llamo su atención fueron aquellos ojos rojos que parecían consumirse en fuego, ojos que al mismo le dieron temor de alguna forma. Pero sobre todas las cosas el rostro que se veía en el reflejo era de una persona bella, tan bella que podría embaucar a cualquiera. Pero toda aquella hermosura no era más que el maquillaje de un demonio… un demonio que mataba.

De un manotazo aparto los cristales… no quería seguir mirando a aquel hombre, si es que le podía llamar de aquella forma, y lo peor de todo aquello era que su propio mundo se derrumbaba con el simple hecho e pensar que era él. Cogía uno de los cristales que tenía la punta más afilada debía acabar con aquello antes de que la sequedad y quemazón de su garganta aumentara y ya no pudiera seguir pensando con cordura. Si debía ser rápido en aquel sentido.

Volvió a la esquina en la que había estado momentos antes, posicionando la punta afilada del cristal sobre su muñeca izquierda presiono con fuerza con toda la intención de cortarla pero no funciono, por mucha fuerza que hiciera el cristal no cortaba en absoluto, y al final el mismo por la presión ejercida se rompió en mil cachos en su propia mano.

El joven vampiro miro los cristales que quedaban en su mano y los dejos caer sobre su pantalón mientras el mismo se lamentaba de todo lo ocurrido… ¿por qué no podía hacerlo? Él solo quería acabar con su vida para no hacer daño a nadie más. Otra idea más cruzo por su cabeza… estaba a punto de amanecer. Si aquella era la solución, antes los rayos del sol no habría nada más que hacer. El moriría quemado en cuanto sus rayos lo tocaran.

Por algún motivo sus labios se curvaron hasta hacerle sonreír antes la idea de que podría morir sin hacerle daño a nadie. Se volvió a colocar en la postura de antes esperando a que las horas pasaran, a que la tormenta amainara y mucho más importante, esperaba… esperada por su muerte.

Era triste pensar en que tus últimas horas las pasaría arrinconado en un rincón esperando a que todo acabase, y controlando tus pensamientos intentando olvidar el picor de tu garganta para no salir corriendo a matar a la gente para saciar tu sed. Si era más que triste... ¿qué había hecho él? ¿En tantas cosas había fallado? Eso eran los pensamientos que cruzaban la mente del neófito el cual intentaba dormir por todos los medios… pero algo le decía que eso no podría ser de aquella forma… si algo se lo decía más que con creces.

Las horas pasaban y de vez en cuando el soltaba algún que otro gruñido mientras agarraba fuertemente sus brazos para no salir corriendo…a matar. Y finalmente sus deseos se vieron cumplidos cuando la tormenta amaino de alguna forma, dejando ver algunos rayos de sol que se colaban entre las nubes. Sus labios se volvieron a curvar mientras se levantaba y miraba el claro de luz solar que había delante de él, el cual entraba por la pared derribada. De alguna forma se sentía aliviado ya que finalmente podría acabar con aquello, y no habría hecho daño a nadie. No habría matado a nadie.

Dio un paso hacia delante, y otro, y otro. Hasta que se encontraba a un solo pasó de la luz. Cerró los ojos antes de dar aquel último paso y en su mente nada más que un pensamiento se encontraba…" no he herido a nadie… ni lo hare". La luz cubrió su cuerpo, y lo que él esperaba que fuese algo doloroso, en el que sintiera el fuego recorrer su cuerpo como días anteriores… no sucedió. La calma lo guardaba todo y sus pensamientos cambiaron drásticamente. ¿Tan rápido había sido? Pero él... él aún se sentía con vida aunque no lo pareciese...si se suponiaq ue la luz solar deberi ahaberlo amtado ¿por qué todavñia sentía el viento golpear contra su rostro… o escuchaba a el canto de los pajaros?

Sus ojos se abrieron de inmediato para darse cuenta que en efecto no había muerto… pero ¿por qué? Sus ojos rojos como la sangre miraron la piel de sus brazos y se quedaron completamente abiertos mientras él veía aquello que parecían diamantes incrustados en su piel. Y que brillaban, brillaban de manera más que increíble ¿pero cómo? No lo entendía acaso ¿todas las creencias eran inciertas? Los ojos del vampiro seguían pegados a sus brazos. Eran tan extraños ver brillar su piel, estaba seguro de que si lo viera cualquiera de aquellos mortales pensaría que era un monstruo y no se alejaba de la realidad.

Cerró los ojos nuevamente mientras que de la rabia pegaba una patada a un mueble que había en el suelo el cual se rompió por la fuerza aplicada mientras el andaba nuevamente hacía al pared poniendo sus manos sobre ella. ¿Qué más podría probar? Tenía que hace algo ya que sus dos intentos anteriores habían fracasado.

Su vista se fijo en uno de los grandes árboles que medirían más o menos unos 20 metros. Aquella era su solución, si saltaba desde la parte más alta de uno de aquellos árboles era imposible que el sobreviviera. Exactamente eso era lo que él debía de hacer y lo que hizo.

Dejando que la luz tocara su cuerpo cada vez que el sol se colaba entre las nubes camino hasta la primera árbol que vio. Calculo la distancia y supo que sería una manera rápida de terminar con todo. El problema sería subir hasta la parte más alta del árbol.

Dando un primer salto queriendo llegar a la rama más baja, subió hasta la segunda, grata fue aquella sorpresa para él ya que nos e imaginaba que pudiese tener tanto impulso. Y por contradecir a sus pensamientos fue más sencillo de lo que creyó subir hasta la parte más alta del árbol. Cuando por fin estuvo en la copa miro a su alrededor y dejo que el viento le diera en el rostro. Una vez más noto como el picor y la quemazón de la garganta aumentaba y supo que el viento traía el olor a sangre. Sin pensarlo más ya que si lo hacía perdería el control se dejo caer aquellos metro hasta el suelo.

Al golpear se acabaría todo… o eso pensó pero cuando finalmente estuvo en el suelo después de la gran caída, descubrió que nada se había hecho. Decepcionado abrió los ojos y miro la marca de su cuerpo en el suelo pero nada más. ¿Cómo podía ser tan complicado morir?

Pocas opciones le quedaban ya al joven vampiro, y otra de ella estaba a sus pies en el río que cruzaba en aquellos momentos por el lugar. Moriría ahogado. Hasta para un ser sediento de sangre como él, el respirar era algo mucho más que necesario y que necesitaría ocurriese lo que ocurriese. Por eso la sonrisa nos e borro de su rostro. Aquello era su última esperanza si así podía llamarlo.

Quitando se sus zapatos y dejandolo a un lado el joven vampiro se zambullo en el agua dejando sin apenas haber tomado aire. Cuanto antes acabara mejor estaría el mundo, y mejor estaría él. Aunque su alma ya estuviese condenada, o ya se la hubiesen condenado… al menos no habría matado a nadie.

El tiempo pasaba y pasaba, y la necesidad de respirar no aparecía en ningún momento. Aún así el aguantaba ahí "quizá sea que ellos aguanten más con un mínimo de aire" Aquel pensamiento cruzo su mente fugazmente pero la realidad le golpeo tras saber estado dos horas debajo del agua.

No tenía la necesidad de respirar, simplemente lo hacía por costumbre. Cerró los ojos con fuerza impulsándose hacia arriba para salir a la superficie. Mala idea, ya que el olor a sangre fue más fuerte, y la sed que creía tener controlada bajo del agua despertó nuevamente. Sus dedos se clavaron en la tierra intentando que el mundo tuviera algo más de sentido, y no dejarse llevar por aquel suculento aroma.

No podía sucumbir a la sed. No podía sucumbir a aquel elixir… no, no podía hacerlo. Con un arranque de fuerza o mejor dicho de lucidez consiguió alejarse del lugar de donde la sangre provenía. Su mente pensaba en mil cosas diferentes de cómo volver a por aquel manjar que su garganta calmaría y callaría. Pero su mente le decía que debía mantenerse cordial.

No supo cuanto tiempo corrió pero finalmente encontró un lugar para resguardarse. Una pequeña cueva en la que estaría oculto del olor de la sangre y de poder herir a alguien. Si se mantenía ahí quizá pusiese morí de sed. Si tal vez aquella era la solución. Aunque sus esperanzas por encontrar alguna forma de morir se habían evaporado ya de por sí.

Los días fueron pasando y el picor, la quemazón el malestar que pudiera crearle su garganta cada vez era peor. Había descubierto que no podía dormir y con lo cual ni en altas horas de la noche podía descansar de tener un fuerte control mental sobre sus actos. Porque su cuerpo quería saltar, salir de aquel refugio y conseguía aquel elixir que su sed apaciguaría… pero sus razonamientos y la poca lucidez que le quedaba a causa de la sed conseguían mantener su cuerpo quieto en el lugar.

Una noche más transcurrió y fue como si su sed estuviera a punto de salir, de manejar sus actos ya que su cabeza casi no lo podía mantener en el lugar en el que estaba. El olor a sangre inundo su fosas nasales… no era tan suculento como otros que había olido pero a él le era suficiente. Tenía demasiada sed como para que su cabeza consiguiera restringir a su cuerpo como en otras ocasiones. No aquella vez era la definitiva, no podría controlarse… por eso mismo cuando el olor a sangre se acerco un poco más a la cueva donde él se encontraba su cuero se tenso.

Agazapado y preparado para saltar se preparo para que la presa se acercase un poco más, con los ojos completamente abiertos y los labios entre abiertos con el único propósito de acabar con su víctima. Los pensamientos de su cabeza… o los pocos que quedaban coherentes le recriminaban que debía echarse hacia atrás y no matar a lo que fuese que había fuera, pero su cuerpo no hizo caso cuando el olor se acerco un poco más, y con una agilidad y rapidez nunca antes vistas salto sobre el ¿animal? Aquello no era lo que le importaba en eso momentos si no el contenido que corría por sus venas.

Sus manos tumbaron al ciervo inmovilizándolo para que pasara lo que pasara nos e pudiera mover y a continuación no supo muy bien cómo pero sus afilados dientes traspasaron la piel del animal consiguiendo llegar así a lo que él buscaba. Su sangre. Aquel nido de vida la que él se había estado resistiendo. El sabor de la sangre del animal no era tan buena, al igual que el olor no había sido igual que los demás, pero era suficiente para él. Suficiente para que la lucidez volviera a su pensamientos y la sed que tanto lo había matado fuese calmándose poco a poco.

Al darse cuenta de que el animal ya estaba agotado se separo con cautela de su cuerpo sin vida. Mirando al pobre animal y después a él mismo. Sus ropa habían quedado completamente destrozadas y llenas de sangre pero no era eso lo que venía él… si no que de alguna forma había encontrado la solución… o una solución para poder sobrevivir. Quizá no fuese la acertada...o la mejor ya que el sabor de la sangre de aquel bicho no habñia sido gratificante pero si que había clamado el pico ry al quemazón de su garganta y aún más le habñia dado fuerzas.

Apretó el puño casi sin darse cuenta. Aquella vida no era la que él había querido, realmente era la que menos había deseado siempre pero… si le tocaba vivirla la viviría sin hacerle daño a nadie… y lo había conseguido hasta el momento. Aunque durante unos instantes pensó en que iba a matar a alguien... la solución apareció dlenate de sus ojos.

Quizá la forma de vida que iba a mantener el joven vampiro sería considerada "vegetariana" para los de su especie. Cosa que poco le importaba mientras pudiera sobrevivir sin matar mortales. Ahora simplemente tocaba la cosa más importante y aquella era conseguir controlar su sed por completo.

Porque la vida o la no-vida podría traerle muchas cosas pero de lo que el mismo estaba seguro es que nunca mataría por sobrevivir. Porque aquellos no eran los ideales de Carlisle Cullen.
Volver arriba Ir abajo
http://rolsagacrepusculo.forosactivos.net
Lauren

avatar

Tauro Dragón
Mensajes : 39
Fecha de inscripción : 11/07/2010
Localización : Nightmare
Humor : Negro

MensajeTema: Re: Primeros días [Carlisle]   Miér Jul 21, 2010 10:45 am

El sentimiento que transmiteste sobre la ansiedad de matar y resistirse, me fascinó. A pesar que narró de la forma narrador omipresente, su estilo me recordó muchísimo al de SM. En serio, me encanto. Sobretodo que fuera de Carlisle. (LLL) Se leyó genial, espero más fics de usted.

Adiós,
L.
Volver arriba Ir abajo
aawdebi

avatar

Mensajes : 6
Fecha de inscripción : 21/07/2010
Localización : :3
Humor : sarcástico, irónico, negro.

MensajeTema: Re: Primeros días [Carlisle]   Miér Jul 21, 2010 7:30 pm

no lo podrias haber escrito mejor *-*
Volver arriba Ir abajo
dioney
Admin
Admin
avatar

Cáncer Búfalo
Mensajes : 110
Fecha de inscripción : 30/10/2009
Humor : mmm...

MensajeTema: Re: Primeros días [Carlisle]   Miér Jul 21, 2010 9:48 pm

Wow me gusto mucho, nunca habia leido nada de Carlisle y creme q este fue genial

Feliz

_________________
Volver arriba Ir abajo
http://fanficaddiction.forosactivos.net
June Cullen

avatar

Mensajes : 22
Fecha de inscripción : 21/07/2010
Localización : por algun lugar del mundo
Humor : 8)

MensajeTema: Re: Primeros días [Carlisle]   Vie Jul 23, 2010 5:47 am

Muchas gracias por los comentarios. realmente me alegro de que os haya gustado el Fic =)

Pondre alguno que otro dentro de poco =)
Volver arriba Ir abajo
http://rolsagacrepusculo.forosactivos.net
Sakurako

avatar

Virgo Serpiente
Mensajes : 94
Fecha de inscripción : 16/06/2010
Humor : Muy bueno

MensajeTema: Re: Primeros días [Carlisle]   Miér Oct 13, 2010 4:17 pm

Wow

Me encanto tu fic, la forma en que plasma las ansias de Carlisle simplemente me encanto.

La verdad Carlisle siempre ha sido de mis personajes favoritos y encontrarme con un fic de él y de esta forma me deja con ganas de más. Ojala y si tienes algún otro fic lo dejes para poder leer más.

Volver arriba Ir abajo
June Cullen

avatar

Mensajes : 22
Fecha de inscripción : 21/07/2010
Localización : por algun lugar del mundo
Humor : 8)

MensajeTema: Re: Primeros días [Carlisle]   Dom Oct 17, 2010 10:14 am

Me alegro de que te haya gustado =)
Volver arriba Ir abajo
http://rolsagacrepusculo.forosactivos.net
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Primeros días [Carlisle]   

Volver arriba Ir abajo
 
Primeros días [Carlisle]
Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» mis primeros pasos en el modelado..
» Felus primeros gobernadores
» Los primeros rayos....
» ¿ Cuales han sido vuestros primeros coches ?
» Primeros pasos con mi nuevo plasma Panasonic G30

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
FanficAddiction :: Saga Crepúsculo :: Fanfics-
Cambiar a: